A muchos emprendedores les da miedo iniciar una actividad en solitario, por lo que buscan un buen socio para lanzar su empresa. Encontrar a la persona idónea con quien compartir los retos y las dificultades no siempre es fácil, pero sí muy beneficioso a la hora de compatibilizar la vida profesional de la familiar, minimizar la dependencia de proveedores, o compartir la inversión.
Lo primero de todo es analizar si de verdad necesitamos un socio o podemos subcontratar las funciones que tendría, y si es que sí, si la persona en concreto es la adecuada. Las personas y las circunstancias cambian, por lo que no debemos dejarnos llevar por sentimientos a la hora de elegir bien a nuestro socio.
Además de elegir basándonos en su experiencia, seriedad o compromiso, deberemos tener en cuenta su forma de trabajar, así como sus fortalezas y debilidades.
En caso de que haya una crisis del sector o dificultades económicas, es mejor que evitemos sorpresas estableciendo desde un inicio una estrategia de salida en los estatutos de la sociedad o mediante un contrato privado porque, al igual que pasa con las relaciones de pareja, la mejor forma de romper es de forma amistosa, ya sea algo consensuado o de forma unilateral.
Para que la relación vaya por buen camino y evites sorpresas consulta a un especialista en derecho laboral y mercantil, puedes contactar con nosotros en el 983 810 233. De todas formas te recomendamos seguir estos consejos:
- Fija de antemano lo que se espera de cada socio, las normas y el protocolo servirán para evitar malentendidos.
- Los patrimonios de cada socio deben estar separados del de la empresa. Esto evitará que los socios hagan uso del dinero de la sociedad para fines personales, bien sea por préstamos o reparto de dividendos, lo que conllevaría la descapitalización y quiebra de la empresa.
- Marca las funciones y responsabilidades de cada socio en función de las capacidades y la experiencia de cada uno. No consiste en ver quién manda más, sino de a quién se le da mejor qué.
- Cuida la confianza con tu socio, ésta será la clave para una buena relación de confianza en pro del beneficio de la empresa.
- Fija un pacto de salida en el que se establezcan por adelantado las condiciones en el caso de que alguno quiera abandonar la empresa.
¿Y si la relación con tu socio termina mal?
Siempre recuerda que es mejor prevenir que curar, pero si la relación con tu socio no acaba bien del todo intenta buscar a un profesional con experiencia que te asesore cómo acabar la relación empresarial de la mejor manera posible, y pon en práctica estos consejos:
- Fija el valor de la participación de cada socio, un perito designará el valor conjunto y el modelo de reparto.
- Cuando la comunicación con tu socio sea mala, intenta dejar por escrito cualquier comunicación con él, ya que los emails o burofax son admitidos como prueba en el caso de que llegaseis a juicio.
- Determinar quién se queda con la cartera de clientes. En el caso de la disolución de la sociedad simplemente se puede vender la cartera a otra empresa, pero cuando alguno continúa con la actividad es importante minimizar los inconvenientes que podamos causar a nuestros clientes.
Si necesitas asesoramiento legal profesional puedes contactar con nosotros en el 983 812 033 o visítanos en Plaza de Montmorillón número 2 3C de Medina del Campo.